En Agrícola Zúñiga disponemos de parrales de uva que forman parte de nuestra actividad agrícola y del paisaje de la zona. Además, este sistema de cultivo permite organizar el crecimiento de las parras y facilita el trabajo diario en el campo a lo largo de toda la campaña.

El cultivo en parral también favorece una distribución uniforme de la vegetación, así como una correcta exposición al sol y una ventilación adecuada. Gracias a esta estructura, se pueden realizar con mayor eficacia labores como la poda, el control del crecimiento y el seguimiento del estado del cultivo durante las distintas fases del año.

A lo largo de la temporada, se lleva a cabo un control continuo del parral, de manera que los trabajos se adaptan a las necesidades de la planta y a las condiciones climáticas. Por este motivo, la recolección se realiza en el momento adecuado, buscando obtener un fruto en buenas condiciones y acorde a los estándares de producción.

En definitiva, los parrales de uva representan una forma tradicional de cultivo que seguimos manteniendo, ya que se basa en la experiencia acumulada y en el trabajo constante en el campo. De este modo, este tipo de cultivo continúa siendo una parte importante de nuestra producción agrícola y de nuestra actividad diaria.